2 de diciembre de 2009
Análisis de las emisiones de diferentes tipos de vehículos a partir del consumo y ciclo de vida del combustible
El uso de bioetanol en los actuales automóviles con motor de combustión interna produce, en la mayoría de los casos, menos emisiones que el uso de vehículos eléctricos.
Este hecho es fácilmente comprobable realizando un análisis comparativo entre distintos tipos de vehículos con prestaciones similares. Automóviles convencionales con motor alternativo, híbridos, eléctricos e híbridos flexifuel. Hay que destacar que, en todo el análisis, se ha tomado el vehículo con motor convencional de gasolina como referencia. Los combustibles usados para el estudio fueron gasolina y e85 (85 por ciento bioetanol y 15 por ciento gasolina).
El bioetanol considerado para producir el combustible e85 puede ser obtenido con materias primas y procesos diferentes. Estos procesos comportan distinto nivel de emisiones para el ciclo de vida del combustible. Por lo tanto, el consumo de e85 conduce a distinto niveles de ahorro de emisiones dependiendo del proceso de obtención del bioetanol. Así, el bioetanol denominado aquí como de calidad ambiental baja, conlleva un ahorro de emisiones en su ciclo de vida del 35 por ciento con respecto a la gasolina de igual valor energético. El de calidad ambiental media, un ahorro del 50 por ciento de emisiones en su ciclo de vida, y el de calidad ambiental muy alta alcanza un ahorro de emisiones en su ciclo de vida del 90 por ciento.
Los principales resultados de la comparación de emisiones entre diferentes tipos de automóviles a partir del consumo y ciclo de vida del combustible (ver figura) señalan, en primer lugar, que un vehículo alimentado por gasolina, con ser híbrido, reduce un 32 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a un vehículo convencional de gasolina. También se han calculado la reducción de emisiones que comporta un vehículo eléctrico alimentado con el mix eléctrico europeo. Ésta es de un 46 por ciento, y sería menor (38 por ciento) si se considera el mix eléctrico español.
No obstante, los resultados más interesantes del análisis, se observaron al considerar vehículos alimentados por e85 donde se logran reducciones que pueden ser claramente superiores a las del vehículo eléctrico, llegando a la conclusión de que un vehículo convencional flexifuel que use e85 puede disminuir las emisiones en mayor cantidad que un vehículo eléctrico, siempre que la calidad ambiental del bioetanol sea tal que se haya producido con una reducción de emisiones durante su ciclo de vida de al menos un 58 por ciento, para el caso del mix eléctrico europeo, y de un 49 por ciento para el mix eléctrico español.
Por su parte, un vehículo híbrido flexifuel con e85 reduce las emisiones en mayor medida. Este tipo de vehículo disminuye las emisiones en comparación con el eléctrico, siempre que el bioetanol contenga reducciones en su ciclo de vida superiores al 29 por ciento. Por ejemplo, un híbrido flexifuel con e85 obtenido de bioetanol en cuyo ciclo de vida haya reducciones del 50 por ciento, desciende las emisiones un 59 por ciento respecto al vehículo convencional de gasolina y un 23 por ciento respecto a uno eléctrico. Si fuera un bioetanol, que en su ciclo de vida contara con reducciones del 90 por ciento, disminuirían las emisiones en un 80 por ciento respecto al de gasolina convencional y, por tanto, mucho más de lo que reduciría un vehículo eléctrico.
En definitiva, el uso del bioetanol en los actuales vehículos híbridos, con una simple adaptación para ser flexifuel, implica un mayor descenso de emisiones que las que tendrían los vehículos eléctricos.
Además, hay que tener en cuenta que el uso de vehículos eléctricos a gran escala implicaría necesariamente una importante modificación al alza de la tarifa eléctrica. Si se tiene en cuenta el hecho de que la actual tarifa es deficitaria, cada kilómetro recorrido por un vehículo eléctrico estaría subvencionado, justo lo contrario que con los combustibles líquidos, importante fuente de recaudación de impuestos para el Estado. Sería engañoso, pues, pensar que una migración hacia el coche eléctrico puede realizarse sin un aumento significativo del precio del "nuevo combustible".
Por lo tanto, ante los resultados del estudio y la actual situación energética, podemos afirmar que los vehículos que consumen biocombustibles son ya una alternativa más adecuada y sostenible para el mundo.
Abengoa, consciente de este hecho, ya produce en sus plantas europeas bioetanol con reducción de emisiones en el ciclo de vida comprendidas entre el 35 por ciento y el 60 por ciento, respecto de la gasolina. En poco tiempo, la Compañía producirá, en plantas híbridas con bioetanol celulósico o cogeneración con biomasa, bioetanol con niveles de reducción comprendidas entre el 60 por ciento y el 80 por ciento. Sin duda, es una clara apuesta por un futuro sostenible en beneficio del consumidor final.
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